Los propietarios afectados en el incendio de Campanar solo queremos recuperar nuestros hogares

En redes sociales hemos leído que los propietarios de los pisos del edificio calcinado de Campanar éramos todos poco más que inversores sin escrúpulos y sin necesidades económicas. Y ahora sabemos el origen, viendo el comunicado de otra asociación relacionada con el incendio de Campanar, publicado hoy en sus redes y en el que se nos alude específicamente.

Indican que nuestra asociación, APROICAM, fue posterior, y es verdad. Los propietarios de los pisos afectados por el incendio del edificio de Campanar no hemos podido estar presentes en las redes sociales ni explicar nuestra situación, como tampoco crear una asociación, hasta hace poco más de un mes. El motivo: teníamos que poner en orden nuestras vidas, nuestras familias, nuestra documentación tanto personal como de las viviendas calcinadas y del edificio asolado en el incendio. Teníamos que asimilar lo que había pasado con nuestros hogares, tanto a nivel legal, administrativo, como anímicamente.

Somos muchos los propietarios del edificio. Cada uno tiene una problemática y unas circunstancias económicas. Los que invirtieron todos sus ahorros en su primera vivienda o para pasar su vejez sin preocupaciones. Los que compraron para mejorar la calidad de vida de sus hijos, debido a la cercanía de los colegios, y diciéndose que sí que podían afrontar la hipoteca (antes de la subida de tipos de interés) y que ya se veían en el mes de enero con el agua al cuello para pagar sus casas,… Si en algo somos inversores es en invertir en la creación de un hogar para nuestras familias, como cualquier persona. 

Y la mayoría de los propietarios tienen un denominador común: deben afrontar los pagos de la hipoteca de unos pisos que no existen, más un alquiler de las viviendas donde poder vivir. Sufrimos un drama personal y familiar casi en silencio, sin atacar a nadie. 

Y la mayoría de los propietarios tienen un denominador común: deben afrontar los pagos de la hipoteca de unos pisos que no existen, más un alquiler de las viviendas donde poder vivir. Sufrimos un drama personal y familiar casi en silencio, sin atacar a nadie. 

Sí que hay un tanto por cien, ínfimo, de pisos pertenecientes a entidades, pero es minúsculo en referencia a la cantidad de propietarios sin hogar. Convertir eso en noticia, resaltarlo como lo más importante, cuando hay vecinos y vecinas que no les ha quedado nada, no lo vemos apropiado. 

APROICAM  ha nacido como una asociación, con el apoyo de casi el 100%  de los propietarios, con un objetivo: rehabilitar el edificio y volver a nuestros hogares.

Queremos volver a vivir en el edificio  de Poeta Rafael Alberti nº 2, en Campanar. Queremos llenarlo otra vez, con nuestros hijos, con nuestras familias. Queremos retomar nuestras vidas y reconstruir nuestros hogares en el barrio de Campanar, en el edificio donde el fuego nos los arrebató.

No deseamos entrar en descalificaciones con la otra asociación que nos increpa, ya que antes del incendio no había esa división y todos éramos amigos. Pero hoy han sacado un comunicado, publicándolo en sus redes sociales para reivindicar dinero. Un dinero que no es suyo, ni nuestro. Un dinero que han donado los valencianos, fallas y vecinos de Campanar, y de toda parte de España. Una campaña que decidieron comenzar dos jóvenes, Sergio y Violeta, y ellos decidieron que para recuperar la vida normal en el barrio de Campanar tenían que ayudar a los propietarios, porque además, va a hacer falta mucho dinero, en el caso de que se pueda reconstruir, damos fe.

Necesitamos ayuda, y mucha, para volver a construir nuestros hogares, no solo del crowdfunding en cuestión que la otra asociación reclama, sino de todos y cada uno de los que deseen apoyarnos.

No es lo mismo perder una vivienda donde se vivía en régimen de alquiler, porque ese dinero igual lo puedes utilizar para otro alquiler, incluso en la misma zona, sin menoscabar el poder adquisitivo de nadie, que perder una vivienda que no puedes reformar, ni utilizar, pues no existe, pero que, para las entidades bancarias, te pertenece.

APROICAM es totalmente clara en sus objetivos. En la web de aproicam.org, se puede ver el CIF de la asociación, sus objetivos concretos, llevamos todas las donaciones con la mayor transparencia y legalidad, a la vista, sin intereses particulares. Todo por un bien común: volver a nuestros hogares.

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